Canasta Básica de Febrero 2026: ¿Cómo el Gobierno Responde a la Inflación que Rozó el 3%? - Contactos

Canasta Básica de Febrero 2026: ¿Cómo el Gobierno Responde a la Inflación que Rozó el 3%?

Canasta Básica de Febrero 2026: ¿Cómo el Gobierno Responde a la Inflación que Rozó el 3%?

La canasta básica de febrero 2026 refleja una situación económica compleja en el país. El informe oficial del Ministerio de Economía revela que la inflación en enero alcanzó 2,9%, un dato que se acercó a un umbral crítico de 3% en el índice de precios al consumidor (IPC). Este resultado, aunque por debajo del 3%, representa un desafío significativo para el gobierno y las políticas económicas actuales. Los economistas analizan este dato en el contexto de una posible estanflación, donde la inflación se mantiene en niveles altos mientras el crecimiento económico se mantiene bajo cero.

El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, están en un punto de inflexión en su gestión. El Gobierno ha aceptado cambios clave en la reforma laboral, incluyendo la quita de la baja al impuesto a las Ganancias para las sociedades, lo cual podría reducir el costo laboral y mejorar la productividad. Sin embargo, este paso se presenta en medio de una discusión sobre cómo abordar la inflación, que ha alcanzado niveles preocupantes. El ministro Caputo ha señalado que el objetivo es crear una "ley única posible" que equilibre la economía y la estabilidad social.

El informe del INDEC indica que la inflación medida con los ponderadores de la encuesta de hogares 2017/2018 hubiera sido un poco más baja, según estimaciones de economistas. Esto sugiere que el dato oficial de 2,9% podría estar subestimado en comparación con la realidad cotidiana de los consumidores. La canasta básica para febrero 2026 incluye productos esenciales como alimentos, energía, y combustibles, que están siendo afectados por fluctuaciones en el mercado internacional y las políticas de ajuste fiscal.

La reforma laboral propuesta por el gobierno incluye cambios en el sistema de jubilaciones, reducción de las barreras para el empleo informal, y una mayor flexibilidad en la regulación laboral. Estos ajustes buscan impulsar la economía y reducir el desempleo, pero también generan preocupaciones sobre el impacto en la seguridad social. En un contexto de alta inflación, el equilibrio entre el crecimiento y la estabilidad económica se vuelve cada vez más delicado.

El Gobierno ha decidido acelerar las conversaciones con el Senado para aprobar la reforma laboral, lo que representa una etapa clave en el proceso de transformación económica. Sin embargo, el resultado final de esta iniciativa dependerá de la capacidad del oficialismo para integrar las necesidades reales de la población, especialmente en términos de la canasta básica y la protección contra la inflación.

Los economistas destacan que la inflación en febrero podría elevarse a 3,2% si se mantiene el tendencia de enero, lo que podría acelerar el proceso de estanflación. Para mitigar este riesgo, el gobierno debe adoptar medidas más efectivas en la gestión de la demanda y la oferta, y asegurar que las políticas económicas sean realmente alineadas con las necesidades reales de la población.