Lanús Busca la Gloria Ante un Viejo Conocido: Atlético Mineiro
Lanús, un club que supo reinventarse desde sus humildes inicios, se prepara para un nuevo capítulo en su rica historia futbolística. Aquella institución que luchaba por ascender a la Primera División en los años 90, hoy se codea con los grandes de Sudamérica. Y el destino, caprichoso como siempre, lo pone nuevamente frente a frente con Atlético Mineiro, un rival que le trae recuerdos agridulces.
La historia entre Lanús y el 'Galo' está marcada por finales continentales, donde la suerte no siempre estuvo del lado del 'Granate'. Dos definiciones perdidas ante los brasileños alimentan la sed de revancha y el deseo de alzar un trofeo que se les ha escapado de las manos.
Copa Conmebol 1997: Un Duro Golpe en La Fortaleza
El primer enfrentamiento en una final se dio en la Copa Conmebol 1997. Lanús, campeón defensor y con Oscar Ruggeri como líder, llegaba como favorito tras eliminar a Colón. Sin embargo, Atlético Mineiro, dirigido por Emerson Leao, sorprendió a todos en el partido de ida disputado en La Fortaleza, propinándole una dura derrota por 4-1.
El esfuerzo en Brasil no fue suficiente. El empate 1-1, con gol de Marcelo Trimarchi, no alcanzó para revertir la situación, y Lanús se quedó a las puertas del bicampeonato.
Recopa Sudamericana 2014: Agonía en Belo Horizonte
Casi dos décadas después, el fútbol volvió a cruzarlos en la Recopa Sudamericana 2014. Lanús, campeón de la Copa Sudamericana 2013, se enfrentaba a un Atlético Mineiro que contaba con Ronaldinho en sus filas, vigente campeón de la Copa Libertadores.
El equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto cayó 1-0 en La Fortaleza y estuvo cerca de la hazaña en Belo Horizonte. Un agónico gol de Lautaro Acosta forzó el alargue, pero el Mineiro supo reaccionar y selló la victoria, frustrando nuevamente las aspiraciones de Lanús.
Ahora, Lanús tiene una nueva oportunidad de escribir una historia diferente ante Atlético Mineiro. La sed de venganza es palpable, y la ilusión de levantar un trofeo continental impulsa al equipo a dar lo mejor de sí en cada partido.