En Mendoza, el gobierno provincial autorizó un nuevo aumento en la tarifa de la luz a partir de mayo, generando preocupación en los usuarios. Según el EPRE, el incremento promedio alcanzará el 12% para usuarios residenciales, comerciales e industriales. Este ajuste, parte de la Resolución 102/2026, busca corregir el mayor costo nacional de abastecimiento.
El impacto más inmediato se traduce en una media de $13.000 por usuario en promedio, según datos del EPRE. Para muchos, esto representa un gasto significativo, especialmente en un contexto de inflación alta. El aumento, que se aplica desde el 1 de mayo, es el resultado de una mayor demanda de energía y ajustes en el mercado eléctrico nacional.
¿Por qué el EPRE decidió aumentar las tarifas en mayo?
El EPRE (Entidad Provincial de Regulación y Control de Energía) explicó que el ajuste responde a una situación de mayor costo nacional de abastecimiento. Desde el año 2024, el sector eléctrico ha enfrentado una crisis de insumos y un aumento en los precios de los combustibles, lo que ha obligado a los operadores a reestructurar las tarifas.
Este paso no es nuevo. En los últimos años, el gobierno provincial ha implementado varias medidas para ajustar las tarifas a la realidad del mercado. La diferencia radica en que este aumento es el mayor en 2024, con un impacto directo en las facturas de los usuarios.
- Residenciales: Los usuarios que pagan menos de $5.000 mensuales verán un aumento promedio de $800 al mes.
- Comerciales: Empresas pequeñas con un consumo mensual de $10.000 hasta $15.000 podrían enfrentar un incremento de hasta $1.200 al mes.
- Industriales: Empresas con mayor consumo tendrán ajustes que pueden superar los $3.000 mensuales.
Es importante destacar que el EPRE ha establecido un plazo de 30 días para que los usuarios puedan reclamar cualquier error en las tarifas. Esto busca garantizar una transición suave y justa.
En el contexto nacional, este ajuste refleja la necesidad de adaptarse a las volatilidades del mercado energético. En Mendoza, el sector eléctrico ha sido históricamente vulnerable a las fluctuaciones del precio del carbón y el gas, factores que ahora están siendo incorporados en las nuevas tarifas.
Para los usuarios, el mensaje es claro: el aumento no es una sorpresa, sino una respuesta a las condiciones actuales del mercado. Los detalles específicos dependen del consumo mensual, pero el promedio generalizado es de 12% en las facturas.