El director general de la Organización Internacional de Energía Atómica (OEAT) Rafael Grossi alertó recientemente sobre el acelerado desarrollo de capacidades nucleares por parte de Corea del Norte, destacando la urgencia de una respuesta coordinada. Según su informe del 15 de abril de 2026, el país asiático ha estado incrementando significativamente su capacidad para fabricar armas nucleares, lo que genera preocupación internacional.
¿Por qué el aumento de capacidades nucleares en Corea del Norte es un riesgo inminente?
Según datos compartidos por el Comité de Seguridad Nuclear en 2026, Corea del Norte ha completado una instalación de enriquecimiento de uranio sospechosa en Yongbyon. Este avance, que incluye un laboratorio de radioquímica y un nuevo edificio, representa un paso clave en su camino hacia la producción masiva de material nuclear para armas.
El informe señala que los procesos de enriquecimiento en Yongbyon están siendo optimizados para alcanzar niveles de 90% de uranio-235, lo cual es necesario para el desarrollo de bombas nucleares. Este progreso es especialmente preocupante dado que el país ha estado combinando técnicas avanzadas con recursos locales, lo que minimiza su dependencia de tecnología extranjera.
- El completo de la instalación en Yongbyon representa un aumento del 40% en la capacidad de producción de uranio enriquecido.
- El uso de reactores de agua pesada en combinación con tecnologías tradicionales permite a Corea del Norte reducir el tiempo de producción.
- El control sobre el suministro de material nuclear es clave para evitar la proliferación internacional.
En un diálogo privado con el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un ha mostrado interés en la estabilidad del sistema nuclear, lo que sugiere una posible reconfiguración de su estrategia a largo plazo. Según el informe, la capacidad de Corea del Norte para producir uranio enriquecido ha aumentado en un 35% en los últimos 12 meses.
Este desarrollo se suma a otras alertas recientes: el aumento de la producción de híperónicas en Pyongyang, el incremento en las pruebas de lanzamiento de misiles, y el uso creciente de tecnologías de inteligencia artificial para monitorear actividades nucleares. El impacto de estos avances en la región es cada vez más significativo.