El baterista de Los Piojos, Daniel Buira (55), dejó la vida este sábado temprano a causa de un infarto en la sede de la Escuela de Percusión "La Chilinga", institución que él mismo creó y dirigió. Según informes preliminares, Buira se descompensó en el patio de la propiedad ubicada en El Palomar, partido de Morón, mientras estaba en su lugar de trabajo.
Según el testigo que lo encontró, Buira presentaba síntomas de dificultad para respirar y pedía ayuda al momento de perder el conocimiento. Los medicos del SAME que llegaron al lugar confirmaron su muerte por causas naturales, aunque se investiga la posibilidad de que su condición de asma pudiera haber influido en el incidente. La Fiscalía N° 8 de Morón ya inició un proceso por averiguación de causales de muerte, ordenando pericias de rigor y una autopsia para aclarar las circunstancias.
El fallecimiento de Buira representa un hito en la historia de Los Piojos, una banda que, desde sus orígenes, ha sido reconocida por su innovación en el ámbito musical. Como creador y director de la Escuela de Percusión "La Chilinga", Buira no solo impulsó el desarrollo de nuevas técnicas de percusión, sino que también estableció un modelo educativo que ha influido en generaciones de músicos en el país. Su legado en el ámbito artístico y educativo es ampliamente reconocido, tanto a nivel nacional como internacional.
Los familiares y amigos de Buira han expresado su tristeza y sorpresa por el evento. Un amigo cercano describió que el músico estaba en plena actividad en la sede de su escuela cuando se presentaron los síntomas. "No tenía ni un momento libre", declaró, refiriéndose a su compromiso con la enseñanza y el desarrollo de nuevos métodos en la música percussiva.
La Escuela de Percusión "La Chilinga", creada por Buira, se ha convertido en un referente en el ámbito educativo y artístico, formando numerosos músicos que hoy están activos en el escenario nacional e internacional. Su proyecto no solo se enfoca en la enseñanza, sino que también promueve la innovación en la música, integrando diferentes culturas y técnicas.
El fallecimiento de Buira deja un vacío en el mundo de la música argentina, especialmente en el ámbito de la percusión. Su contribución a la educación musical y a la formación de músicos jóvenes es un legado que seguirá siendo recordado. La comunidad musical espera que las investigaciones por parte de la Fiscalía N° 8 de Morón puedan aclarar las causas exactas de su muerte, para que su legado no quede en el incierto.