La capital provincial de Santa Fe enfrentó este viernes una situación crítica por un temporal con lluvias intensas que provocaron anegamientos en múltiples barrios. Según el intendente Juan Pablo Poletti, la precipitación registrada alcanzó 70 milímetros en casi 40 minutos, con una velocidad de 130 milímetros por hora, considerada una lluvia 'extraordinaria' por el Centro Nacional de Meteorología. El gobierno local ya activó el operativo de emergencia para evitar daños y garantizar la seguridad de la población.
El intendente destacó que el impacto de la lluvia es particularmente grave en zonas con infraestructura vulnerable, como barrios periféricos y áreas con sistemas de drenaje obsoletos. Poletti advirtió sobre la importancia de no sacar la basura durante el evento, explicando que el agua acumulada podría comprometer la operatividad de las bodegas y generar riesgos de inundación en las vías de desagüe. Esta medida preventiva forma parte de las acciones de prevención que el municipio ha implementado en los últimos meses tras experiencias similares.
El informe del Centro de Informaciones Meteorológicas de la FA (Fundación Argentina) indica que las precipitaciones no han cesado desde la madrugada, con una tendencia a persistir durante la jornada. Se espera que el mal tiempo continúe afectando la ciudad, lo que implica una necesidad urgente de coordinación entre autoridades locales y comunidades para minimizar los efectos negativos de las lluvias. La situación ha generado preocupaciones en barrios como Villa Mercedes, donde las calles han quedado cortadas y hay reportes de anegamientos en calles principales.
El intendente Poletti destacó que el gobierno está trabajando en la optimización de los sistemas de drenaje, aunque reconocen que la infraestructura actual no está preparada para eventos tan intensos. Esto ha llevado a una mayor presión sobre los recursos municipales, lo que podría afectar otras áreas de la ciudad en el futuro cercano.
En el contexto de la crisis, la población está siendo llamada a colaborar en la prevención de daños. Los habitantes de zonas afectadas deben evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informados sobre las alertas emitidas por las autoridades. La situación también resalta la importancia de la planificación urbana adecuada, considerando la capacidad de la ciudad para enfrentar eventos climáticos extremos.