Un sismo de magnitud 6.3 se registró este viernes 13 de marzo en la ciudad chilena de Huasco, según datos del Centro Sismológico Nacional (CSN). El evento ocurrió a las 10:39 horas (hora local) y se originó a 41.0 kilómetros al suroeste de Huasco con una profundidad de 27.0 kilómetros. Las coordenadas del epicentro fueron -28.77 grados de latitud y -71.46 grados de longitud.
El temblor fue registrado por redes de monitoreo sismológico en toda la región de Chile. Según el CSN, el movimiento tuvo una intensidad suficiente para ser detectado en áreas a más de 150 kilómetros de distancia desde el epicentro. La mayoría de las comunidades en las zonas cercanas al epicentro no reportaron daños estructurales, pero se activaron alertas de precaución en municipios de la provincia de Arica y Parinacota.
En Mendoza, el fenómeno fue sentido con claridad por habitantes en el área de la ciudad, especialmente en zonas costeras y en regiones con terrenos menos estables. Los ciudadanos en el departamento de Mendoza fueron alertados por la emergencia nacional para verificar sus estructuras y evacuar a zonas seguras en caso de necesidad. Los servicios de emergencia locales ya están en movimiento para evaluar cualquier impacto potencial.
El evento se presenta como un ejemplo de la actividad sísmica que caracteriza a la zona de la cordillera de los Andes. La región tiene una historia de actividad sísmica recurrente, con eventos de magnitud 6.0 a 6.5 registrados en los últimos 50 años. Según el Instituto Geofísico de Chile, esta zona pertenece a una zona de alto riesgo sísmico debido a la presencia de placas tectónicas activas.
Los expertos destacan que los sismos de esta magnitud son comunes en el área, pero su impacto depende de factores como la profundidad, la distancia de la zona afectada y el tipo de estructuras en el área. En este caso, la profundidad relativamente baja (27.0 km) indica que el evento tuvo una mayor energía cerca de la superficie, lo que podría haber provocado mayor movilidad en el suelo.
El gobierno chileno ha activado el protocolo de alerta nacional para verificar la seguridad en zonas cercanas al epicentro. Los ciudadanos en zonas de riesgo deben seguir las instrucciones de las autoridades locales y evitar actividades que podrían ser peligrosas en el momento.
Este evento refleja la necesidad de mantener sistemas de monitoreo sismológico actualizados y la importancia de la preparación para eventos futuros. Los científicos recomiendan que las comunidades en zonas de alta actividad sísmica evalúen periódicamente sus estructuras y planifiquen protocolos de emergencia.