En las horas previas al partido de Liga Europa entre el Real Club Celta y el Lyon, se registró una pelea multitudinaria en Vigo que dejó al menos una persona herida y trasladada a un centro médico. Los incidentes ocurrieron en la noche de martes, en un local de ocio de la calle Areal, donde se reunieron aficionados de ambos equipos. Según fuentes policiales, el conflicto involucró grupos de aficionados franceses y españoles que se presentaron con capuchas y palos, generando una situación que obligó a los responsables del local a cerrar las puertas.
La policía reportó que el incidente comenzó cuando un grupo de aficionados del Lyon se encontró con otro grupo de seguidores del Celta en un espacio público. Los participantes, muchos de ellos con armas de guerra como palos, comenzaron a lanzar objetos y a pelear. Los primeros minutos de la pelea fueron intensos, con gritos, golpes y objetos lanzados. Al finalizar, los responsables del local cerraron las puertas para evitar que el conflicto se extendiera más.
Según las investigaciones, el incidente no se limitó a la calle Areal. Los aficionados de ambos equipos también se movieron a otros lugares de Vigo, como el puerto y la zona cercana al estadio municipal de Balaídos. Los testigos indican que algunos aficionados del Lyon se acercaron a los seguidores del Celta, provocando un desorden que requirió la intervención de agentes policiales y el despliegue de fuerzas en el lugar.
El incidente es parte de una tendencia creciente en el mundo del fútbol, donde los ultras —grupos de seguidores extremos— han comenzado a ser más agresivos en los partidos. En Europa, la Ley del Deporte ha sido aplicada en varios países, pero en España, la regulación sigue siendo un tema delicado. Los sindicatos policiales han pedido que se aplique la Ley del Deporte de manera contundente, especialmente en los estadios de fútbol donde los ultras son frecuentes.
El Real Club Celta, en el contexto de su participación en la Liga Europa, ha enfrentado desafíos en la gestión de sus aficionados. Desde que se unió a la Liga Europa, el club ha tenido que mejorar su capacidad para controlar las actividades de sus seguidores. El incidente en Vigo refleja las dificultades que enfrentan los equipos en la gestión de las relaciones con los aficionados, tanto en el ámbito local como en el internacional.
El presidente del Real Club Celta, en una rueda de prensa, reconoció la necesidad de tomar medidas más firmes para prevenir futuros incidentes. «Es crucial que todos los aficionados sepan que las acciones de los ultras pueden tener consecuencias graves. Tenemos que trabajar juntos para mantener la seguridad en el estadio y en las zonas cercanas», dijo. El presidente también destacó la importancia de la colaboración entre el club y la policía local para evitar repeticiones de este tipo de incidentes.
La Confederación Española de Policía ha pedido la aplicación contundente de la Ley del Deporte a los ultras, como