El inicio de semana en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se caracteriza por la presencia de una alerta amarilla emitida por las autoridades meteorológicas, advirtiendo sobre la imminente llegada de lluvias intensas y tormentas con posibilidad de granizo. Este fenómeno, que se traduce en un cambio abrupto de condiciones climáticas, contrasta con el fin de semana previo marcado por temperaturas cálidas y cielo nublado. Según datos de la Agencia Nacional de Meteorología y Geofísica (ANM), los próximos 12 a 24 horas serán críticos para la estabilidad atmosférica, generando un escenario de alto riesgo para actividades al aire libre y transporte público.
La Alerta Amarilla emitida por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la ANM indica que las precipitaciones podrían alcanzar hasta 50 mm en las zonas más vulnerables del AMBA, con un 60% de probabilidad de ocurrencia de granizo. Estos eventos climáticos, típicos en la región, se producen debido a la interacción entre el sistema de frío del norte y el sistema de calor del sur, creando un entorno perfecto para la formación de nubes estratocumulus con granizo. En el contexto del clima argentino, este fenómeno es particularmente relevante en las zonas costeras y zonas de tierras llanas, donde la presencia de humedad y la alta temperatura favorecen la formación de lluvias intensas.
Los efectos de esta alerta en la vida cotidiana son significativos. En el AMBA, se espera que las temperaturas disminuyan entre 3 y 5 grados Celsius, mientras que las lluvias podrían comenzar a caer a partir de las 13:00 horas. La Red de Observación Meteorológica (ROM) indica que el aumento de humedad en el ambiente generará una mayor probabilidad de lluvias moderadas en el área metropolitana, con un incremento en la probabilidad de tormentas eléctricas en las próximas horas. Los ciudadanos deben prepararse para posibles interrupciones en el transporte público, como el subterráneo y las líneas de ómnibus, debido a la acumulación de agua en las calles.
El impacto en las actividades económicas y sociales también es notable. En la zona industrial de la Ciudad de Buenos Aires, se reportan preocupaciones sobre la posibilidad de derrames en instalaciones de producción debido a la caída de granizo. Además, en el ámbito agrícola, la presencia de granizo puede dañar cultivos de cítricos y frutos tropicales, como los limones y naranjas, que son clave para la producción nacional de frutas. La Asociación Argentina de Agricultura advierte sobre la necesidad de medidas preventivas para minimizar los daños en las zonas afectadas.
Para los residentes, la preparación es