El 18 de febrero de 2026, a las 20:00, en el marco de un amplio operativo coordinado por la Policía Provincial de Catamarca, se encontró con vida David Rodolfo Barrera, un hombre de 56 años que había sido intensamente buscado desde el 16 de febrero en el departamento de Tinogasta. Barrera, quien padece una discapacidad física, había viajado desde la Capital provincial en dirección a Tinogasta con el objetivo de continuar hacia Fiambalá.
El caso surgió tras un informe inicial que indicó la desaparición del hombre el lunes 16, cuando se informó su partida desde La Salud hacia Tinogasta. Desde entonces, se activó un operativo de búsqueda a gran escala en la zona, involucrando a agentes de la Policía Provincial y colaboradores locales. El desapar ecido era considerado de alto interés por las autoridades debido a su condición de discapacitado y la dificultad para establecer su paradero.
Según fuentes policiales, Barrera presentaba dificultades para desplazarse por su condición de discapacitado, lo que incrementó la complejidad del operativo. El hecho de que se desplazara hacia áreas remotas, como Tinogasta y Fiambalá, dificultaba la coordinación de las unidades de búsqueda. Los agentes trabajaron en colaboración con comunidades locales y familiares para localizarlo, utilizando herramientas tecnológicas y redes de información.
El hallazgo se produjo en un campo cercano a la localidad de Tinogasta, donde se encontró a Barrera en condiciones físicas adecuadas, sin señales de emergencia. El hombre fue trasladado a un centro de atención médica para recibir evaluación, pero no se reporta que estuviera en riesgo de salud. Las autoridades indican que el caso se resuelve como un caso de desaparición por desplazamiento, sin motivos sospechosos.
El operativo, que involucró más de 20 agentes y el apoyo de voluntarios locales, fue considerado un éxito en términos de lograr el encuentro dentro del tiempo establecido. El hecho de que se lograra el hallazgo en un área geográficamente aislada refleja la importancia de la coordinación y el compromiso de las fuerzas de seguridad en el manejo de casos de personas con discapacidades.
Esta situación subraya la necesidad de protocolos especializados para casos de personas con discapacidades, especialmente en áreas rurales donde el desplazamiento puede ser complicado. El caso también evidencia la capacidad de las autoridades en la gestión de emergencias y la prevención de desapariciones. Los familiares y amigos de Barrera expresaron su alivio y gratitud por la rápida respuesta de las fuerzas de seguridad.
En el contexto general, este caso ilustra cómo los sistemas de alerta y coordinación en zonas rurales pueden ser efectivos, siempre que se integren recursos especializados y apoyo comunitario. La próxima semana, se prevé la publicación de un informe detallado del operativo y la evaluación