El Gobierno nacional ha anunciado el reemplazo de Agustina Bisio, extitular de la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT), por Luis Fontana, médico cirujano con sólida trayectoria en el sector de la medicina prepaga. Esta decisión, tomada ocho meses después del escándalo del fentanilo contaminado, refleja la urgencia de recuperar la confianza en el sistema regulatorio sanitario tras más de 170 muertes reportadas por contaminación de fentanilo.
El cambio de liderazgo en la ANMAT se produce en un contexto de profunda crisis en el organismo regulador. Desde el Ministerio de Salud, el alcalde de la ANMAT, Mario Lugones, ha señalado que la decisión busca garantizar la transparencia y la eficiencia en la gestión de medicamentos y productos sanitarios. Fontana, con más de 30 años de experiencia en el sector de la salud, incluyendo roles en la Universidad de Buenos Aires y en empresas de medicina prepaga, es considerado un profesional con enfoque en la modernización del sistema regulatorio.
La decisión de elegir a Fontana, un cirujano con formación en administración de empresas de salud y experiencia en la gestión de procesos de ordenamiento, responde a la necesidad de una revisión exhaustiva del sistema regulatorio tras el desvío de calidad de un lote de fentanilo que se asoció a cientos de muertes. Los expertos en salud pública destacan que el problema radica en la falta de rigor en la vigilancia de los productos médicos, un tema que ha generado una crisis de confianza en la capacidad del Estado para controlar adecuadamente los riesgos sanitarios.
Fontana, graduado en la Universidad de Buenos Aires y con especialidades en administración de empresas de salud, ha liderado procesos de modernización en instituciones como la OSDE. Su enfoque se centra en la toma de decisiones basadas en datos y la transparencia en la gestión de medicamentos, aspectos clave para la prevención de futuros incidentes similares. El gobierno busca establecer un marco regulatorio más robusto, con un enfoque en la prevención de riesgos y la garantía de la seguridad de los productos medicinales.
La renuncia de Bisio, quien se encuentra involucrada en una investigación por la comercialización de ampollas de fentanilo contaminado, ha sido justificada por motivos personales, según el Ministerio de Salud. Sin embargo, la investigación revela que Laboratorios Ramallo y HLB Pharma sabían de la contaminación bacteriológica en el fentanilo pero la ocultaron para vender productos. El Gobierno nacional ha establecido un grupo de expertos para analizar las causas raíces del problema y proponer medidas correctivas.
Este cambio no solo busca mejorar la gestión de la ANMAT, sino también reforzar la confianza en el sistema sanitario nacional. La ANMAT, como organismo regulador clave, enfrenta una presión creciente para demostrar su capacidad de prevenir riesgos sanitarios, especialmente en contextos de crisis emergente. La experiencia de Fontana en la gestión de procesos de ordenamiento y su enfoque en la transparencia serán cruciales para la efectividad del nuevo sistema regulatorio.