Nicolás Maduro confirmó haber mantenido una conversación telefónica con Donald Trump, generando una ola de especulaciones sobre un posible acercamiento entre Venezuela y Estados Unidos. El mandatario venezolano describió la llamada como “cordial” y expresó su esperanza de que este contacto pueda abrir la puerta a un diálogo respetuoso y constructivo entre ambas naciones.
“Hace unos 10 días, desde la Casa Blanca llamaron al Palacio de Miraflores y tuve una conversación con el presidente Donald Trump”, reveló Maduro durante una transmisión televisiva. “Fue en un tono de respeto, inclusive cordial. Si esa llamada significa que se están dando pasos a un diálogo respetuoso de país a país, bienvenido el diálogo y la diplomacia”, añadió.
El hermetismo que rodeó inicialmente esta comunicación alimentó diversas interpretaciones. Maduro justificó su silencio inicial argumentando que la prudencia es fundamental en asuntos de alta importancia diplomática. “Me gusta la prudencia. A mí no me gusta la diplomacia de micrófono. Cuando hay temas importantes, en silencio tienen que ser. Hasta que se den”, explicó.
La noticia de la llamada fue inicialmente divulgada por The New York Times, que la interpretó como un posible indicio de diálogo entre los líderes. Fuentes cercanas a la conversación confirmaron a EL PAÍS que el tono fue “correcto” y que podría ser el inicio de negociaciones en un contexto de tensiones bilaterales.
Trump, por su parte, también se refirió al tema, aunque con ambigüedad. “No quiero hacer comentarios al respecto. La respuesta es sí”, declaró el magnate republicano, manteniendo la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre Washington y Caracas.
Implicaciones del Diálogo
Esta conversación, independientemente de su contenido específico, representa un cambio potencial en la dinámica entre Venezuela y Estados Unidos. Un diálogo abierto podría abordar temas cruciales como la crisis humanitaria, las sanciones económicas y la estabilidad política en la región.
¿Un Nuevo Capítulo?
El tiempo dirá si esta llamada se traducirá en un acercamiento real y duradero. Sin embargo, el simple hecho de que haya ocurrido sugiere una voluntad, al menos inicial, de explorar nuevas vías para la resolución de conflictos.