Un hombre de 64 años falleció en la Clínica Robles de Belgrano tras someterse a un implante dental. Miguel Ángel Berlini había buscado mejorar su sonrisa, pero la intervención quirúrgica tuvo un desenlace fatal. Dos médicos, el cirujano plástico Marcelo Fernando Robles (dueño de la clínica) y el cirujano José Miguel Galeano (quien alquiló el espacio para la operación), fueron detenidos mientras se investiga un posible caso de mala praxis.
Según fuentes cercanas, Miguel ingresó al quirófano el miércoles a las 8 de la mañana, con la expectativa de recibir el alta por la tarde. Sin embargo, nunca despertó de la anestesia. A pesar de que los exámenes prequirúrgicos no revelaron problemas de salud, el paciente se encontraba nervioso antes de la intervención, según relató su sobrino.
La familia de Miguel, incluyendo su hermana y sus dos hijas (una de ellas viajó desde Bariloche), lo acompañaron a la clínica. La falta de comunicación por parte del equipo médico durante las horas posteriores al inicio de la cirugía generó preocupación entre los familiares.
Las autoridades han clausurado la Clínica Robles mientras se lleva a cabo la investigación para determinar las causas del fallecimiento y si existió negligencia médica. Este trágico incidente ha conmocionado a la comunidad y ha generado interrogantes sobre la seguridad en este tipo de procedimientos estéticos.
Investigación en curso: ¿Qué pasó en la Clínica Robles?
La justicia busca esclarecer si se siguieron todos los protocolos médicos adecuados durante la intervención. Se analizarán los registros médicos, los equipos utilizados y el historial de los profesionales involucrados para determinar si hubo alguna irregularidad que contribuyera al fatal desenlace.
Recomendaciones para pacientes que buscan tratamientos dentales
- Investigar a fondo la trayectoria y experiencia del profesional.
- Solicitar una segunda opinión médica.
- Asegurarse de que la clínica cumpla con todas las normas de seguridad e higiene.
- Informar al médico sobre cualquier condición médica preexistente o alergia a medicamentos.
Este caso sirve como un recordatorio de la importancia de la seguridad del paciente en cualquier procedimiento médico, por más rutinario que parezca.