La Selección Argentina cerró el año con una victoria 2-0 sobre Angola en un amistoso internacional disputado en Luanda. El partido, enmarcado en los festejos por el 50° aniversario de la independencia de Angola, tuvo como gran protagonista a Lionel Messi, quien desató la euforia del público local al marcar un gol, ¡que fue celebrado como propio!
Un Partido de Celebración y Contrastes
El encuentro, disputado en el Estadio 11 de Novembro, comenzó con un dominio compartido, aunque Angola mostró destellos de buen fútbol. Sin embargo, la jerarquía argentina se hizo sentir. Thiago Almada robó un balón clave y Messi, tras lucirse con una jugada individual, habilitó a Lautaro Martínez, quien abrió el marcador al minuto 43. En la segunda mitad, Messi selló la victoria con un gol que enloqueció a los angoleños, quienes corearon su nombre a pesar de estar jugando contra su selección.
Más allá del resultado, el partido dejó una imagen peculiar: el público africano festejando un gol en contra de su propio equipo. Esto demuestra la admiración y el cariño que despierta Messi a nivel mundial.
Rulli, un Arquero Confiable
La ausencia de Dibu Martínez le dio la oportunidad a Gerónimo Rulli de demostrar su valía. El arquero del Olympique de Marsella respondió con seguridad cuando fue exigido, manteniendo el arco invicto. Aunque Angola no generó demasiadas ocasiones de peligro, Rulli se mostró atento y resolvió con solvencia las pocas llegadas del equipo local. Su actuación confirma que Argentina tiene un recambio de garantías en el arco.
Un Negocio Redondo
Más allá de lo deportivo, este amistoso representó un importante ingreso económico para la AFA. Según trascendió, la federación argentina embolsó una suma millonaria por este partido, convirtiéndolo en uno de los amistosos mejor pagados de su historia. La presencia de Messi fue clave para justificar este monto, a pesar de que deportivamente el encuentro no representaba un gran desafío para el astro argentino.
Mirando Hacia el Futuro
Con este triunfo, Argentina cierra un año exitoso y se prepara para los desafíos que se avecinan. La selección campeona del mundo sigue demostrando su calidad y su capacidad para generar emociones, tanto dentro como fuera de la cancha.